'A la fresca', la obra de teatro sobre la pausa y la paciencia como necesidad en esta época
Nave 10 Matadero estrena una obra de teatro que versa sobre ser inmóvil. Desde este 6 de febrero hasta el próximo día 23 se puede ver esta obra de teatro escrita y dirigida por Pablo Rosal.
La Sala Max Aub de Matadero acoge una obra de teatro revolucionaria para los tiempos en los que vivimos. Unas cuerdas de tender la ropa y tres sillas son el único atrezzo que acompañan a tres actores sobre el escenario.
El elenco
Alberto Berzal, Israel Frías y Luís Rallo son los tres actores que se enfrentan a un texto conversacional, pausado y reivindicativo en busca de conseguir una vida sin prisa. Alberto Berzal da voz a un albañil con entusiasmo, Manolo Caracol, que acompaña en sus ideas fantasiosas y trata de seguir el hilo a Eusebio (interpretado por Luís Rallo), que es un escritor que escribe a ratos y que gasta su energía en busca de paz.
A su vez, Matilde (interpretada por Israel Frías) es la cocinera de la casa vacacional de Eusebio y su familia, que se encuentra con cada una de las ideas de esta familia para sacar rendimiento económico a la gran casa.
La casa y la cabaña
Una boda, fiestas, rodajes de películas y alquileres vacacionales son algunos de los usos que se le da a esta casa mientras Eusebio vive en ella temporalmente. Entre todo el ruido que genera de fondo la familia de Eusebio y sus ideas, él trata de buscar la calma pidiendo que le construyan una cabaña.
Así llega Manolo Caracol al escenario, quien entiende a la perfección la idea de Eusebio. Al atardecer, y al acabar la jornada laboral, un día se sientan A la fresca Manolo y Matilde. Su conversación aparentemente banal atrae como a una polilla la luz a Eusebio, que añade otra silla a la escena.
Los tres desconocidos pasan así las tardes, reflexionando sobre todo y sobre nada y sin entrar en nada personal. Ni guerras, ni noticias del mundo, ni conocerse. Solo charlan a la fresca y reivindican la calma y el "no hacer nada" como un acto político.
Solo charlan a la fresca y reivindican la calma y el "no hacer nada" como un acto político
Esta obra de teatro que recuerda a un Esperando a Godot de Beckett pero que no espera nada, reflexiona acerca de la prisa de este momento. Sin embargo, pese a su apariencia liviana, Pablo Rosal inserta la semilla de la intimidad a lo largo de toda la obra.
"La intimidad hace cosquillas"
Como quién no lo busca, la palabra intimidad acompaña a los tres personajes desde el inicio. Eusebio asegura en un momento de la obra que "la intimidad hace cosquillas". Precisamente intimidad es lo que se crea entre los tres personajes. Un mundo que crean todas las tardes y que tejen a lo largo de toda la obra.
Un lanza una idea, y el otro sigue el hilo. Cantan acerca de no hacer nada y de los para qués del mundo. El cuestionamiento de la utilidad es otro de los puntos en los más se incide. ¿Para qué sirve un sombrero, un dictador, la política, el viento, un albañil o una silla? Para todo tienen respuesta, aunque no pretenden que sea la correcta.
Como la escritura automática de Bretón pero hablada, Matilde, Eusebio y Manolo se terminan las frases con lo primero que piensan. Sin juzgar, sin objetivos. Una obra de teatro que fantasea con una vida pausada alejada del ritmo frenético en pleno corazón de Madrid.
Sobre el espectáculo
Este espectáculo se incluye dentro del programa JOBO, Joven Bono Cultural, para jóvenes entre 16 y 26 años. La función accesible de A la fresca (sobretítulos, bucle magnético, sonido amplificado y audiodescripción) tendrá lugar el viernes 21 de febrero.