“Romancero tradicional de Madrid y Provincia” una oda a las historias cantadas de la Edad Media, por José Manuel Fraile Gil

“La tradición oral, y con ella el romancero, ha muerto. Y no lo digo con lástima ni pena, pero es una realidad que hay que ir asumiendo”

El ilustre investigador sobre la tradición y literatura oral, José Manuel Fraile Gil, presentó el pasado viernes 15 de diciembre su último libro Romancero tradicional de Madrid y Provincia

“Mi trabajo consiste en ser un depositario de la tradición. El acueducto de Segovia no se utiliza pero se mantiene y se conserva, pues yo hago este libro para que se pueda consultar siempre que se quiera y no se olvide”, señala el investigador

Con la sala de eventos de la Biblioteca Joaquín Leguina completamente abarrotada de gente, José Manuel Fraile Gil, uno de los investigadores más importantes sobre tradición y literatura oral en nuestro país, daba comienzo a la presentación de su libro. 

A las 18:30h, puntual como un reloj y acompañado de dos compañeras y amigas, como él mismo dijo en repetidas ocasiones a lo largo de la ponencia, comenzó la ronda de presentaciones. En la palestra se encontraba Susana Baig Saca, musicóloga argentina y Paloma Díaz Mas, filóloga, catedrática en literatura y actual académica de la RAE, arropaban con elogios cariñosos a Fraile Gil, ubicado en el centro. 

Romancero tradicional de Madrid y Provincia es el último libro de este investigador, al cuál ha dedicado más de 30 años y que contiene más de 1.400 textos analizados. Así nos lo hace saber entusiasmado nada más comenzar la ponencia. Se trata de un libro única y exclusivamente centrado en el romancero de Madrid y provincia. “Un romancero es una balada que surge en la Edad Media. Su forma métrica consta de 8 versos con rima en los pares y se trata, finalmente, de canciones narrativas que cuentan una historia”, indica Fraile Gil. 

Desarrollo y metodología de la obra

El investigador se centra en el romancero cuya característica principal es el anonimato. Esto proporciona, según nos indica desde el otro lado del teléfono, un valor añadido. “Hace que la historia se cuente de muchas maneras y muchas veces se canta con diferentes melodías”. De ahí el interés y el propósito por parte de Fraile Gil y su equipo de querer mostrar y ejemplificar estos cantes. 

El libro consta de un CD en el que incluye numerosas melodías y romanceros para ser escuchados, muchos de ellos grabados por sus propias informantes. Y es que el trabajo de Fraile Gil no estaría completo sin la ayuda de sus “informantes” como Gil las llama, personas que han accedido a ofrecerle todo su material, las encuestas y en resumen, su trabajo de campo. 

Este libro, que consta de un trabajo de investigación arduo, se trata, sin embargo, de la primera vez “que se ponen juntos, en un mismo espacio, todos los romances”, nos hace saber el investigador Fraile Gil. 

La metodología de la obra es muy similar a la de libros anteriores. El investigador señala que se divide en dos grandes ramas: en primer lugar con un “ingente trabajo de campo” en el que Gil habló con los y especialmente las vecinas más mayores que mantuvieran en su memoria estos cantares e historias, las informantes. La segunda rama recoge la ordenación de los documentos para poder presentarlos lo mejor posible al lector. 

Fraile Gil y su equipo tocando y cantando un <yoastmark class=

“Depositario de la tradición”

“La tradición oral, y con ella el romancero, ha muerto. Y no lo digo con lástima ni pena, pero es una realidad que hay que ir asumiendo”. Ésta puede ser una de las sentencias más contundentes que hayamos oído de este investigador. Y es que en un mundo en el que prima la velocidad, lo rápido y lo fugaz “no nos interesan las historias de más de 4 minutos”, finaliza. 

Apenado, si que comenta que ya no se canta. Este fue uno de los elementos que le hizo publicar este libro en este momento ya que muchas de sus informantes han ido falleciendo -ya que la mayoría de sus fuentes son personas mayores-. De forma paralela, “a los hijos y descendencia en general esto no les interesa, por eso mi trabajo consiste en ser un depositario de estos cantes, de la tradición. El acueducto de Segovia no se utiliza pero se mantiene y se conserva, pues yo hago este libro para que se pueda consultar siempre que se quiera y no se olvide”. 

Defensor de la tradición oral

Aun así y siendo muy consciente de la situación, tanto por teléfono en una entrevista para Madrid 24horas, como en la ponencia del pasado viernes, defiende la importancia de la tradición oral. 

De ahí que haya querido incluir ese CD en el libro con numerosos cantares. Así como mostrar en la presentación de dicha obra y delante de una sala a rebosar de gente tanto sentada como de pie, estos romances. Para ello, contó con la participación de algunas de sus informantes que acudieron a la ponencia. Hizo de nuevo hincapié en la importancia de cantar como se cantaba antes, en las melodías aunque no sean armoniosas, ya que eso “es lo bonito de esta tradición”. 

Romance de la muerte del novio, Antes de la mujer muerta o Escogiendo novia, fueron algunos de los romances cantados el pasado viernes en la Biblioteca Joaquín Leguina. Con ellos, reseñó que “cada romancero es único porque normalmente cada localidad tenía unas formas aceptadas por todos, pero cada transmisor iba recreando lo que iba cantando”. 

Entrelaza estos cantes con los momentos en los que se hacían: “se cantaba en torno a la lumbre, antes de comer, tomando el fresco en compañía, mientras se trabajaba… actividades que ya no se hacen, que se han sustituido o que se han individualizado”. 

Al canto de La Nochebuena de Guadalix, José Manuel Fraile Gil quiere poner fin a su conferencia “corta pero intensa” como señala. Además, con este romance y villancico nos recuerda también cómo la Navidad es una época en la que se canta, se pasa en compañía, pero que también está sufriendo estos cambios y esta pérdida de tradición oral.