25N

“Juntas, sin miedo, la vergüenza tiene que cambiar de bando”, el grito de Madrid este 25N

Imagen de la manifestación del 25N en Madrid.
La marcha ha destacado por las voces clamando "no estamos todas, faltan las asesinadas"

La marea morada vuelve a tomar las calles de la capital con motivo, en esta ocasión, del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Según datos del Ministerio de Igualdad, un total de 41 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año (contabilizando hasta el mes de octubre). De ellas, el 22% había presentado (o alguien en su nombre) denuncia previa. 

“Porque no nos queremos dar la vuelta para ver si tenemos a un hombre detrás. No queremos ver que es una chica y pensar ‘uf’”, así proclamaba en la cabecera de la manifestación una de las organizadoras de la convocatoria. 

Esta marcha ha reunido cantos, batucadas y gritos de mujeres enfadadas y de mujeres cansadas. Así lo ha relatado Lucía, una de las asistentes: “Estamos enfadadas y estamos cansadas. Estamos aquí porque cuantas más seamos, más se nos ve y más pronto se acaba el miedo”. 

25N, Día Internacional desde 2003

El 25N recibió nombre y, por tanto, empezó a existir, a partir del año 1999. Proclamado por la ONU, se ha convertido en un día de lucha, pero sobre todo, de homenaje. Son muchos los ayuntamientos que conmemoran a sus víctimas en actos institucionales. Y son muchas las familias que recuerdan a aquellas que ya no están. La multitudinaria manifestación madrileña de este 2024, pretende ser el altavoz de aquellas que faltan. 

Desde cuatro años más tarde de la proclamación de este día conmemorativo, España empezó a contabilizar las mujeres asesinadas por violencia de género. Llegamos a este 25 de noviembre con la cifra de 1.286 mujeres asesinadas desde ese año, según la misma fuente.

Entre los reclamos de las asistentes a esta masiva manifestación, se clama el lema de la marcha Juntas, el miedo cambia de bando. Esta marcha ha tenido su punto de inicio en Atocha y ha concluido en el edificio Metrópolis de la calle Alcalá. 

La comisión 8M, organizadora de la marcha, exige en un comunicado que sea “el fin de la impunidad frente a los feminicidios, la violencia vicaria y los crímenes de odio contra la diversidad sexual. Nos queremos vivas, nos queremos juntas, y no dejaremos de gritar por cada una de las que ya no están”. 

Un 25N marcado por casos vecinos

Desde el caso de la francesa Gisèle Pelicot el feminismo ha avanzado a zancadas. A través de la valentía de la víctima, se ha dado voz a un caso horrorizante que muestra que los violadores y los agresores no son enfermos. Son violadores y agresores. De casos como este se ha hecho eco esta manifestación, cuyo lema era, precisamente, una frase de la francesa. 

“Juntas, sin miedo, la vergüenza tiene que cambiar de bando”, así parafraseaba (modificando en parte la declaración original de Pelicot, la organización de la marcha desde el furgón de la cabecera. Este lema, que ha marcado la manifestación, pero también a la sociedad en general, ha sido uno de los más escuchados en Madrid. Se refiere con ello a la vergüenza que han sentido históricamente las mujeres víctimas de abusos y violaciones mientras los acusados, como en el caso de Gisèle Pelicot, acudían a los juicios a cara descubierta y haciendo bromas entre ellos. 

Esta marcha también ha tomado lemas y canciones de la lucha feminista chilena. El canto que resonó alrededor de todo el mundo se ha hecho fuerte hoy en las calles de Madrid. “Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía. El violador eres tú”, así sonaban ellas hace cinco años y así se recordaban este lunes. 

Precisamente de esta unión de las mujeres, del apoyo y de tejer redes ha hablado Alicia, una de las mujeres que caminaba en la marcha, a madrid24horas. “Estamos aquí porque es una necesidad de las mujeres el apoyarnos. Tirar para delante. Cada vez que veo el telediario y salen más asesinatos y abusos… y en tu entorno, te enteras de mujeres que son abusadas”, así explicaba el por qué de su asistencia a esta manifestación. Además, ha añadido que le satisface bastante ver a hombres en la marcha. “O lo hacemos juntos, o va a ser difícil”, ha concluido. 

Alicia no ha asistido sola a la manifestación. A su lado, María Luisa narra a este medio su experiencia. “Con 70 años vengo de un mundo de trabajo en el que te tocasen el culo era lo más normal. Y más cosas, lo que querían”, relata. “Yo he sido muy de venir a las manifestaciones. Antes, había cuatro gatas". Gatas, en femenino. "No había ni un hombre. Hay que seguir estando”, cierra la mujer. 

Una marcha marcada por la inclusión

Las banderas palestinas han bañado a la marea de verde, blanco y rojo. Su presencia se ha hecho notable este 2024 igual que se vieron en 2023. La interseccionalidad del feminismo ha marcado esta jornada del 25N con cantos como “las vidas negras, las vidas moras, las vidas gitanas y las vidas sudacas tembién importan”, se ha hecho ver cómo el feminismo busca la inclusión de todas las mujeres. 

Además, no han faltado los cantos por aquellas que ya no están en este 25N: “No estamos todas, faltan las asesinadas” y “no es un caso aislado, se llama patriarcado, resuenan todavía entre Atocha y la calle Alcalá.