La Comunidad de Madrid apuesta por tecnología BIM para la eficiencia y gestión integral de proyectos de construcción
Durante el primer semestre de 2025, la Comunidad de Madrid ha demostrado que BIM (Building Information Modeling) ya no es una promesa de futuro para el sector de la construcción, sino una metodología plenamente integrada en el presente de la contratación pública. Con 30 licitaciones que incorporan esta tecnología y una inversión acumulada de 137 millones de euros, la región apuesta firmemente por un modelo de trabajo que está redefiniendo la forma en que se planifican, diseñan, construyen y mantienen las infraestructuras.
Lejos de tratarse de una simple tendencia tecnológica, BIM se consolida como una herramienta clave para mejorar la calidad de los procesos constructivos desde sus primeras fases. Y esto no es casualidad, ya que tal y como señala Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del máster BIM mejor valorado en Internet, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM –www.espaciobim.com-, esta metodología “permite centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”, lo que facilita la colaboración entre disciplinas, optimiza la toma de decisiones y reduce significativamente errores, sobrecostes y desviaciones en plazos que históricamente han afectado a la obra pública.
Uno de los hitos más destacados en este primer semestre ha sido la adjudicación de 38,56 millones de euros a la Universidad Autónoma de Madrid para el desarrollo de un nuevo espacio universitario. En este proyecto, el uso de la metodología BIM no se limita únicamente a la fase constructiva, sino que desempeña un papel clave en la gestión integral del edificio a lo largo de todo su ciclo de vida, al integrar datos fundamentales para su mantenimiento, eficiencia energética y posibles adaptaciones futuras. En la misma línea, otros contratos como el de 37,7 millones impulsado por ADIF para el mantenimiento de edificios y dependencias ferroviarias, o el de 22,24 millones destinados a la conservación de la M-30, evidencian cómo BIM se extiende más allá del diseño, consolidándose también en fases operativas, donde su valor estratégico resulta aún más evidente.
Una de las apuestas más innovadoras ha sido el desarrollo de la plataforma MADRIDdbp, impulsada por el Ayuntamiento de Madrid. Con una inversión de 9,33 millones de euros, este sistema digital automatizará la tramitación de licencias urbanísticas mediante tecnología BIM, acelerando y simplificando los procedimientos administrativos en el ámbito urbanístico, integrando modelos digitales en tiempo real y reduciendo drásticamente los plazos de gestión.
La aplicación de BIM en la mejora de las infraestructuras viales continúa ampliándose con nuevos proyectos relevantes. Prueba de ello son las actuaciones en la autovía A-5, donde se han licitado dos contratos por valor de 5,1 y 4,36 millones de euros, destinados a mejorar la seguridad vial, el transporte público y la funcionalidad del enlace entre la A-5, la M-40 y la A-5R. En paralelo, la Dirección General del Agua ha destinado 3,06 millones de euros a la creación de una plataforma integral para la gestión de la seguridad de las presas estatales, donde la implementación de esta metodología facilitará el control y mantenimiento de estas infraestructuras críticas.
Otros proyectos destacados que integran BIM como parte fundamental del proceso incluyen la mejora de la seguridad y funcionalidad de la autovía A-1 entre los tramos de San Agustín de Guadalix y El Molar, con una inversión de 2,5 millones de euros; la reforma de la urbanización interior de la zona comercial antigua de Mercamadrid, con un presupuesto de 2,42 millones; y la ejecución de nuevas instalaciones deportivas en el Polideportivo Juan de la Cierva, por valor de 2,05 millones.
Proyectos cuyos pliegos de licitación exigían el uso de dicha metodología, el empleo de software específicos o la participación de profesionales capacitados. Entre estos perfiles destacan el de BIM Manager, cuya función principal es liderar la correcta implantación y aplicación de BIM en todas las fases del proyecto cuya acreditación puede obtenerse a través de la Agencia de Certificación Profesional (ACP); o el de Project Manager, profesional designado por el promotor para liderar y coordinar integralmente el proyecto, que puede certificarse a través del Project Management Institute (PMI).
En definitiva, Madrid está demostrando que BIM no es solo una tecnología de apoyo, sino una nueva forma de concebir la construcción pública. Su apuesta decidida y creciente por esta metodología, está demostrando que aplicarla puede marcar la diferencia entre un proyecto simplemente bien ejecutado… y uno verdaderamente transformador.