Bibiana Fernández protagoniza 'La Señora' una obra sobre la mentira y el abuso de poder

Llega al Teatro Pavón de Madrid una obra que narra la historia de una dama de la actuación que se retiró de los escenarios debido a la censura y que sueña con interpretar la obra de su vida

Del 3 de julio al 4 de agosto se ha podido, y se podrá, disfrutar de La Señora, una reinterpretación que ha realizado Pablo Quijano del clásico Las Criadas de Jean Genet. Los actores que conforman el elenco son Bibiana Fernandez, Xoan Forneas y César Vicente. Como cover, participa el actor Javier Ruesga.

En la obra, podemos observar un paralelismo entre madre e hijos y señora y criadas. Queda implícita una especie de meta-actuación. Y es que, esta familia es algo peculiar. Desde que sus hijos son pequeños, María juega con ellos a interpretar lo que denominan "la ceremonia". Esta consiste en representar ese papel que siempre ha querido interpretar la actriz pero que supuestamente la censura le impidió.

Al igual que en la obra original de Jean Genet, en La Señora encontramos una fuerte implicación de temas como la política, lo social y sobre todo, los abusos de poder. Volviendo a ese paralelismo, el control de la señora de Genet sobre sus criadas, se traduce en el control de una madre sobre sus hijos.

De la risa a la violencia

A nivel interpretativo, la obra denota una gran complejidad. Las emociones se encuentran a flor de piel y los cambios de intensidades van de la risa a la violencia. Tanto Xoan Forneas, como César Vicente demuestran estar a la demanda emocional como física que supone la obra. En el caso de Bibiana, se puede afirmar que está en el momento de la carrera de una artista en el que sabes que estás viendo a alguien que ya forma parte de la cultura de un país.

A toda esa complejidad se le suma el cante. Canciones como Al Vent del compositor valenciano Raimon, son interpretadas en directo por los actores los cuales demuestran estar a la altura interpretativa también en la performance que esto supone.

La familia

El personaje que interpreta Bibiana se describe como una actriz vinculada a la época del régimen y que, debido a una concepción desvirtuada de su imagen, ha acabado retirada de los escenarios. Sin embargo, sus dos hijos, que la han admirado desde pequeños, y han acabado desarrollando un fuerte sentido del arte, creen que su madre debe volver a los teatros de la mano de su obra soñada.

No obstante, los reproches, traumas y la rabia acaban dificultando lo que parece un proyecto idílico. La relación familiar de los personajes lleva implícita la utilización, el interés, el desprecio e incluso el odio. Todas estas emociones se contraponen entre los dos hermanos, hasta que finalmente se descubre la verdad que se lleva persiguiendo toda la obra.

Un telón que cae

Como si de una metáfora se tratara. En un momento determinado de la obra, la escenografía, que se ha ido transformando durante toda la obra, sufre un cambio radical. Con la rebelión y la caída del telón, empiezan la parte de la obra en la que se resuelven cuestiones de todas las temáticas anteriormente planteadas. La catarsis del final viene precedida de cuestiones a cerca de la verdad propia y la historia individual.

La Señora no es una obra liviana aunque haya momentos para el glitter, Rafaella Carrá o las botas de cuero. Con esta obra, y en concreto, con este guion, Quijano siembra en el espectador preguntas que uno mismo parece llevar replanteándose tiempo atrás. Los personajes finalmente son consecuentes a sus descubrimientos. Y aunque no toda vida parezca inspirar una obra de teatro, esta obra demuestra que todo ser pensante tiene una historia que puede acabar de forma catártica.