La A-6 reabre con restricciones tras una mañana caótica por la nieve que dejó centenares de vehículos atrapados
La nieve caída ha obligado a cortar la autovía durante más de dos horas mientras trabajaban las máquinas quitanieves, provocando retenciones en la zona norte de Madrid
La autovía A-6 (Madrid-A Coruña) ha reabierto poco antes del mediodía de este miércoles con restricciones para la circulación de camiones, tras una caótica mañana marcada por la nieve que dejó atrapados a centenares de vehículos en puntos como Torrelodones, Las Rozas y Galapagar. La acumulación de nieve hizo impracticable la circulación entre El Plantío y los límites con las provincias de Segovia y Ávila, lo que obligó a cortar la vía para permitir el trabajo de las máquinas quitanieves.
Durante más de dos horas, el tráfico estuvo interrumpido entre Guadarrama y Aravaca, provocando importantes retenciones en toda la A-6 a su paso por la región. La Dirección General de Tráfico (DGT) informó de que las mayores complicaciones se registraron en el entorno de Torrelodones, Las Rozas y Galapagar, mientras otras vías principales también amanecieron con problemas circulatorios.
En la A-1, en la zona de Somosierra, y en la M-607 a la altura de Colmenar Viejo, era obligatorio el uso de cadenas debido a la nieve, mientras que en la autopista AP-6, entre Guadarrama y Gudillos, ya en Segovia, se mantenían restricciones similares. La DGT también estableció limitaciones para camiones en otras vías como la M-50 a la altura de Boadilla y recomendó evitar el uso del vehículo privado en la zona norte de la región mientras duraban las condiciones adversas.
La Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras mantiene activado un operativo especial compuesto por 90 profesionales y 30 máquinas quitanieves que trabajan de manera continua para garantizar la vialidad y la seguridad de las carreteras regionales. Gracias a este despliegue, se ha podido restablecer parcialmente el tráfico en la A-6, aunque la circulación sigue condicionada por las restricciones y la obligación de utilizar cadenas en los puertos de montaña afectados.