Robe roba el aire en Los conciertos de la Muralla

Robe en Los conciertos de la Muralla de Alcalá

Del 28 de agosto al 28 de septiembre se están celebrando entre las murallas de Alcalá de Henares, concretamente en la Huerta del Obispo, un total de 12 conciertos de algunos de los artistas más reconocidos de nuestro país, como es el caso de Malú, Isabel Pantoja, Víctor Manuel o, en el caso de este fin de semana: Robe con Ni santos ni inocentes.

 

Robe mirando a su público

 

13 de septiembre, una tarde donde el otoño comenzaba a acechar y las chaquetas volvían a tener sentido. El centro de Alcalá empezó a recibir visitantes de todos lados del país, prácticamente uniformados de negro y con latas de cerveza como accesorio principal. Llegaban en grupos de diversos tamaños, parejas e incluso familias con niñas pequeñas y adolescentes. Venían  con “Todas las expectativas del mundo”, o en otros casos como el de Iván "hoy vengo a que me sorprendan".

 La entrada ágil y eficaz al interior de las murallas evitó cualquier tipo de embotellamiento. Una asistente puntualizó que la localización “entra dentro de la esencia de Robe, es como una imitación de la experiencia en el teatro de Mérida pero en Madrid” y los técnicos de sonido coincidieron en que menos por el aire era un muy buen lugar para disfrutar al máximo del música.

Fernando, del equipo de seguridad de la gira, describió al público de Robe como uno "viene aquí a bailar y a pasarlo bien, por lo que en general no suele dar problemas" y que "da igual a que hora le abras las puertas, siempre llega en los últimos 15 minutos". Al principio la explanada estaba casi vacía, pero, efectivamente se fue llenando en los últimos minutos hasta que no quedó espacio entre las gradas y la pista y era prácticamente imposible salir a los puestos de comida. Además afirmó que el cantante estaba "muy motivado por la gira" ya que a nivel de público estaba yendo especialmente bien.

 

Concierto de robe en la muralla de Alcalá

 

 

 

Canta una cancioncita conmovedora

En cuanto al repertorio, la absoluta favorita y más esperada de las canciones por los asistentes fue El poder del Arte; seguido de el disco de La ley innata y la que se asumía que iba a salir sí o sí: Ama, ama, ama y ensancha el alma. Todos los deseos fueron órdenes.

Ya a menos cuarto la gente comenzó a llenar la pista y sus alrededores. El jolgorio comenzó a aumentar hasta que, 15 minutos después de las nueve, el escenario cobró vida. El público quedó en absoluto silencio, para después romper en vitoreos mientras Robe se acercaba al foco de luz principal y comenzaban las primeras notas de Destrozares.

 

Luz, maldita sea la luz, que me desvela

El foco principal, posicionado de tal modo que solo se apreciaba la silueta del cantante, fue solo el principio. Pese a no poseer una gran infraestructura lumínica, los efectos luminotécnicos eran dignos de comentar con cada tema que pasaba. Consiguieron convertir a los músicos en cromas donde proyectar creaciones. Pieles rosas con pelos azules, degradados amarillos, rostros que aparecían y desaparecían por segundos. 

 

Robe en 'Adiós cielo azul, llegó la tormenta'

 

 

A ver que me dice después

El concierto siguió su curso, poco a poco subiendo los ánimos del público. Al llegar a … Y rozar contigo los saltos y gritos comenzaron de verdad. Al igual que pasó con So Payaso, donde, por primera vez en todo el concierto, se vieron más de tres móviles grabando al unísono, ni siquiera Salir provocó tanta necesidad de registro.

Quienes esperaban algún tema de La ley innata pudieron disfrutar de un resumen completo del álbum. Quedó patente que todo el mundo la esperaba, pues Dulce introducción al caos recibió un tarareo inicial del que no pudo presumir ninguna canción más del repertorio. Este disco también disfrutó de una de las muestras luminotécnicas más impresionantes del concierto, al grito de ¡Volar! las luces formaron un enorme cielo centelleantes a lo que el público decidió añadir su toque lanzando sus enormes vasos de bebida como si de pájaros se trataran.

Finalizó como es costumbre con Ama, ama, ama y ensancha el alma, el poema de Manolo Chinato al que Extremoduro puso música. Con una larga despedida, y con el último "gracias" por parte de Robe, los músicos tocaron el solo final y la oscuridad de la noche acompañó a todos los asistentes a la salida del recinto.

Con este concierto y el posterior de Víctor Manuel cerraba el antepenúltimo fin de semana de Los conciertos de la Muralla, que verán su final con Isabel Pantoja el 27 de septiembre y Sergio Dalma el 28.