El portero de una discoteca de Alcalá de Henares que mató la madrugada del 5 de marzo de 2021 a un cliente de una patada ha declarado en el juicio que reaccionó así por miedo a las amenazas que le profirieron la víctima y sus amigos dentro del local de copas.
Tras la práctica de la prueba del juicio, la Sala y el Jurado Popular ha escuchado este jueves el relato del procesado, quien se enfrenta a quince años y medio de cárcel por un delito de homicidio y otro de lesiones. En el trámite de conclusiones, el fiscal ha mantenido su inicial solicitud de penas.
La pareja del fallecido eleva la petición a veintiún años de cárcel por un delito de asesinato y lesiones al considerar que Andrés G. N. tenía la intención de acabar con la vida de Daniel.
La víctima mortal, de 41 años, murió tras recibir una patada voladora en la sien en el transcurso de una discusión con los porteros a las afueras del local después de que les expulsaran tras un incidente en la barra.
El acusado ha relatado que los hechos se produjeron sobre las 5.30 horas a raíz de un problema con la víctima y sus amigos en la barra de la discoteca al ir el grupo muy bebido y estar agresivo. Al acercarse los porteros, les invitaron a salir mientras éstos les amenazaban con apuñalarles.
«No tuve que hacerlo pero lo hice por miedo. Mi cuerpo reaccionó así por las amenazas», ha subrayado el acusado, quien ha comentado que evitó a continuación que siguieran golpeando a otra persona en el suelo. Tras lo sucedido, se lo comentó al responsable de la discoteca y éste le comentó que se fuera para seguir el protocolo.
Andrés G. N. se entregó a los días ante la comisaría y confesó que había sido el autor porque quería asumir lo que hizo. La Policía le habría ya identificado por las cámaras de seguridad del centro comercial Garena de Alcalá, si bien éste dice que en las imágenes no se le reconocía.
«Pediría mil perdones a la madre, al padre y al hermano. No pensé que una patada fuera a provocar eso. No tenía intención de matar», ha aseverado. «Estoy muy arrepentido», ha agregado.
En la prueba pericial, un forense ha ratificado que la fuerza de la patada le causó una fractura craneal transversal de izquierda a derecha antes de golpearse contra el suelo y que le causa un estado de inconsciencia inmediata.